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Corredores Verdes
SEMILLAS = VIDA = AGRICULTORAS/ES
y así desde hace más de 20.000 años

El mayor milagro de la naturaleza son las semillas. Las semillas SON LA VIDA. Todos los seres vivos las necesitan para nutrirse, directa o indirectamente, y para reproducirse. Imaginaros por un momento que desaparecieran las semillas; no habría hierba, ni árboles, ni hongos, ni seres humanos, ni peces, ni hervíbortos, ni carnívoros, .... no habría VIDA.

Pues hace más de 20.000 años nuestros antepasados comenzaron a seleccionar y cultivar la diversidad de vida silvestre que crecía en la naturaleza. Fueron principalmente las mujeres quienes asumieron esa importante labor, mientras el hombre se dedicaba en la caza y la pesca. A través de esa selección fueron consiguiendo la diversidad de productos hortícolas que han llegado hasta nuestros días, adaptados a distintas condiciones medioambientales.

Una característica de las especies cultivadas fué, desde el principio, su falta de pureza; por eso las conocemos como especies de código abierto. Y evolucionamos juntos. Nos proporcionaron, y nos proporcionan, los nutrientes que necesitámos para sobrevivir en una naturaleza cambiante, de cuya diversidad biológica formamos parte, al mismo nivel que otros organismos, con los que evolucionamos en equilibrio. Así ha sido durante miles de años en cada parte del mundo, desde las más elevadas cumbres, a los hinóspitos desiertos, desde la costa a las densas selvas tropicales.
Durante unos 20.000 años, que es el tiempo que consideran los estudiosos que lleva la agricultura desarrollándose, el proceso de selección de plantas comestibles no ha cesado. Es una labor que simultánamente se ha venido realizando en diversas regiones del planeta, seleccionando aquellas variedades que mejor se adaptaban a sus condiciones, a sus gustos, a sus necesidades, ... por eso no nos cansaremos de repetir que LAS SEMILLA SON PROPIEDAD DEL PUEBLO, PARA LA HUMANIDAD, y no se puede consentir su apropiación por parte de grandes corporaciones, por muchas leyes o normas "injustas" que lo apoyen.

Las/os verdaderas/os propietarias/os somos todas/os y nos parece inconcebible que a algo que es de todas/os se le cambie un gen y pueda pasar a propiedad privada. Puede que la inserción de un gen extraño pueda registrarse pero, el resto, nos pertenece y seguirá siendo asi.

Pero ¿quien asume las consecuencias de liberar en la Naturaleza esas "nuevas" especies?
Y ¿cuales serán las consecuencias a medio y largo plazo?
¿Como afectarán a nuestra salud, y quien responde por ello?
Y ¿quien se hace reponsable cuando mis cultivos ecológicos se contaminen por polen transgénico, y se degraden?

Reclamamos para las/os agricultoras/es el derecho a producir alimentos con sus propias semillas, dentro del concepto de Soberanía Alimentaria, y rechazamos tajantemente la innecesaria manipulación de las semillas cuyas consecuencias para el futuro de la Humanidad son impredeciebles a medio y largo plazo.

La gran labor de la agricultura es nutrir a toda la población, por eso debemos rechazar, y rechazamos, todo tipo de manipulaciones tendentes a monopolizar su control, con ánimos inconfesables entre los que se encuentra el económico.

El papel de la/el agricultora/or
La Ciencia, con mayúscula, es abierta y. como se lee en Diccionario de la Real Academia Española es el:

"Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente".

Otra cosa muy diferente es la investigación que la Real Academia Española define como "acción y efecto de investigar" e "investigación que tiene por fin ampliar el conocimiento científico sin ánimo de perseguir en principio ninguna aplicación práctica".

La ciencia nos permite avanzar, y la consideramos imprescindible, pero algo muy distinto es la investigación científica orientada únicamente a la manipulación por intereses económicos, que pueden ser muy respetables, pero de los que no se deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva, a medio y largo plazo. Hay que tener muy clara la diferencia entre ciencia e investigación ya que, en numerosas ocasiones se niega, sin investigar, aquello que puede hacer la competencia.

Estamos cansados de que se venda como científico lo que no pasa de ser una simple investigación, además, interesada en llevarnos a ser manipulados.

En el inestable equilibrio de la biodiversidad hay que ser muy cautos ya que la liberación al medio de determinadas modificaciones genéticas pueden tener a medio y largo plazo, consecuencias nefastas para la Humanidad.

¿La investigación como enemiga?
La/el agricultora/or es la persona que se dedica a labrar o cultivar la tierra.

Dicho así suena muy sencillo, pero implica profundos conocimientos que, continuamente, debe actualizar en función de nuevos avances en la investigación agroecológica, para ser más eficiente y con prácticas más sostenibles y más respetuosas con el mediomabiente.

El practicante de la Agricultura Ecosocial debe amar su trabajo y conocerlo en profundidad. El suelo no debe tener secretos para él y con su trabajo podrá mantener, sino incrementar, su fertilidad años trás años. Tiene que ser consciente de que su trabajo debe integrarse en el proceso natural y no alterarlo, consciente de que el equilibrio es la situación para evitar problemas. Se valdrá de las rotaciones y las asociaciones de plantas para mejorar la sanidad de su producción, y nunca utilizará sustancias de síntesis, consciente del peligro que suponen para el medio y la salud de las personas.

Una de sus preocupaciones más importantes debe ser que sus producciones sean de altísima calidad para beneficio de la salud de sus consumidores; de ahí la importancia de las semillas nativas, puesta en peligro por las Administraciones a través de mecanismos perversos como la UPOV, que cuelan sigilosamente en los tratados de "Libre Comercio" en los que, por cierto, la totalidad de los gastos medioambientales los pagamos entre todas/os.

El trabajo de las/os agricultoras/es, y su dedicación responsables son merecedoras de que su producción sea valorada también económicamente, permitiéndole llevar una vida digna, sin necesidad de ayudas.

En los "Corredores Verdes" el primer  y más importante beneficiario de la venta es la/el agricultora/or, como actor clave para el futuro de la sociedad y para el mantenimiento de un rural vivo y con futuro, así como pieza clave para la lucha contra el cambio climático y el mantenimiento de la biodiversidad, a todos los niveles.

Su producción no será fruto de especulación y, la relacción casi directa con el consumidor, permitirá una perfecta trazabilidad. En otro orden de cosas la proximidad será una defensa contra el desabastecimiento no dependiendo de la situación internacional o, simplemente, de que un buque de contenedores se atasque en cualquier canal.

Una/un agricultora/or de un "Corredores Verdes" no será alguien anónimo, sino que responderá con su propia identidad y será más un amigo que un especulador, al que agradeceremos personalmente sus aportaciones a nuestra salud y al medioambiente,

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¿Que esperamos de la/el agricultora/or?
Corredores Verdes
Una idea de Enrique Banet
Registrada 10/08/2021  PO.093-21
+34 681333962
ebanet@fundaciongaliciaverde.org
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